{"id":14673,"date":"2022-03-12T13:39:17","date_gmt":"2022-03-12T19:39:17","guid":{"rendered":"https:\/\/soul-ha.com\/?p=14673"},"modified":"2025-01-03T18:46:26","modified_gmt":"2025-01-04T00:46:26","slug":"depresion-en-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/soul-ha.com\/index.php\/2022\/03\/12\/depresion-en-casa\/","title":{"rendered":"Depresi\u00f3n en casa"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"14673\" class=\"elementor elementor-14673\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1a6a20f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default parallax_section_no qode_elementor_container_no\" data-id=\"1a6a20f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3f9d067\" data-id=\"3f9d067\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4960827 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4960827\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Si bien la depresi\u00f3n puede producirse solamente una vez en la vida, por lo general, las personas que la padecen tienen varios episodios, durante los cuales los s\u00edntomas brotan en gran parte del d\u00eda y casi diario.<\/p><p>Para muchas personas con depresi\u00f3n, los s\u00edntomas suelen ser lo suficientemente graves para causar problemas en las actividades cotidianas, como el trabajo, la escuela, las actividades sociales o las relaciones con otras personas. Sin embargo, otros pueden sentirse infelices o tristes en general, sin saber realmente por qu\u00e9.<\/p><p>En casa, nuestros hijos peque\u00f1os y adolescentes, e incluso nuestros familiares mayores de 60 a\u00f1os, pueden cursar por episodios de depresi\u00f3n.<\/p><p>Aqu\u00ed te comparto la gu\u00eda que desarroll\u00f3 la OMS para reconocer signos de alerta en ni\u00f1os, adolescentes y adultos mayores.<\/p><p><strong>S\u00edntomas de depresi\u00f3n en ni\u00f1os y adolescentes<\/strong><\/p><p>Estos suelen ser similares a los de los adultos, pero con algunas diferencias:<\/p><ul><li>Ni\u00f1os: tristeza, irritabilidad, apego, preocupaci\u00f3n, dolores, negarse a ir a la escuela, falta de peso.<\/li><li>Adolescentes: tristeza, irritabilidad, sentirse negativo e in\u00fatil, ira, bajo rendimiento o poca asistencia a la escuela, sentirse incomprendido y extremadamente sensible, consumir drogas para uso recreativo o alcohol, comer o dormir demasiado, autolesionarse, p\u00e9rdida de inter\u00e9s por las actividades habituales y evitar la interacci\u00f3n social.<\/li><\/ul><p>\u00a0<\/p><p><strong>S\u00edntomas de depresi\u00f3n en adultos mayores<\/strong><\/p><p>La depresi\u00f3n no es una parte normal del envejecimiento y nunca debe tomarse a la ligera. Lamentablemente, a menudo la depresi\u00f3n no se diagnostica ni se trata en adultos mayores, quienes pueden sentir reticencia a buscar ayuda. Los s\u00edntomas de la depresi\u00f3n pueden ser diferentes o menos evidentes en los adultos mayores, entre ellos:<\/p><ul><li>problemas de memoria o cambios en la personalidad;<\/li><li>dolores f\u00edsicos;<\/li><li>fatiga, p\u00e9rdida del apetito, problemas del sue\u00f1o o p\u00e9rdida del inter\u00e9s en el sexo, el cual, en ambos casos, no son resultado de una enfermedad ni de un medicamento;<\/li><li>querer quedarse en casa con frecuencia, en lugar de salir a socializar o actividades nuevas;<\/li><li>pensamientos o sentimientos suicidas, en especial en los hombres mayores.<\/li><\/ul><p>Convivir con una persona que tiene\u00a0depresi\u00f3n no es f\u00e1cil, pues la impotencia y el malestar surgen cuando vemos que alguien de nuestra familia est\u00e1 triste, no disfruta cosas que antes le encantaban, se siente cansado, etc.<\/p><p>En estas circunstancias muchas veces la irritabilidad que tiene el deprimido se une a la de la familia, la cual puede llegar a sentirse menospreciada y utilizada. No obstante, los familiares deben entender que la depresi\u00f3n es una enfermedad y siempre el que m\u00e1s sufre es quien la padece.<\/p><p>El equilibrio entre el deprimido y su pareja o familia ser\u00e1 posible si estos \u00faltimos son emp\u00e1ticos con el enfermo, ya sea escuch\u00e1ndolo y estando presente. Asimismo, pueden pedir tiempo s\u00f3lo para ellos, como practicar aquellas actividades que disfruten.<\/p><p>Si sientes que el\u00a0peso\u00a0de la conversaci\u00f3n con el enfermo es demasiado para ti, entonces pon l\u00edmites, toma un espacio y apl\u00e1zala. Sin embargo, cuando la pl\u00e1tica suceda y la persona termine de explicar c\u00f3mo se siente, es importante que valides su malestar y que le ofrezcas otras alternativas que puedan contribuir a su bienestar, como apoyarlo a realizar alguna actividad agradable o darle un abrazo. Recuerda: es importante hacerle saber que est\u00e1s su lado.<\/p><p><strong>Errores m\u00e1s frecuentes de la familia entorno al paciente con depresi\u00f3n<\/strong><\/p><p>Patricia S\u00e1nchez, cofundadora del Centro TAP, nos comparte\u00a0los errores m\u00e1s frecuentes que suele cometer la pareja o el entorno cercano al paciente y que repercuten negativamente.<\/p><ul><li>No es conveniente que la familia se a\u00edsle o que interrumpa el ritmo habitual de actividades agradables como si todos estuvieran enfermos, pues, a la larga, genera sentimientos de revancha con el resto de los integrantes.<\/li><li><strong>Mostrarnos agresivos con quien sufre depresi\u00f3n.<\/strong> En ocasiones, se piensa que el paciente no hace lo suficiente, no lucha contra la enfermedad; por tanto, es posible que reaccione de manera agresiva.<\/li><li><strong>Forzar a la persona con depresi\u00f3n a que haga cosas. <\/strong>La clave es motivar, no forzar. Ayudar a ver las ventajas de activarse para luego sentirse mejor es la \u00fanica v\u00eda para que la persona con depresi\u00f3n se recupere.<\/li><li>Si la persona con depresi\u00f3n no se siente comprendida, se cerrar\u00e1 m\u00e1s y no querr\u00e1 interactuar.<\/li><li><strong>Confrontar al paciente con \u201csiempre est\u00e1s igual\u00a0o\u00a0siempre est\u00e1s con lo mismo,\u00a0ya no eres el\/la de antes\u201d.<\/strong> Hacer ver a nuestro familiar con depresi\u00f3n que esto es temporal ser\u00e1 de gran ayuda. La familia es el motor indispensable para que el paciente salga m\u00e1s f\u00e1cilmente de ese estado.<\/li><li><strong>Llevar a cabo todas las tareas que el enfermo no quiere realizar.<\/strong> La soluci\u00f3n puede ser ayudar y alentar, pero no sustituir (salvo en casos extremos). La raz\u00f3n es que la sobreprotecci\u00f3n con el enfermo no ayuda. La persona con depresi\u00f3n necesita sentirse \u00fatil, que participa en las situaciones del d\u00eda a d\u00eda de manera activa, para encontrar bienestar y satisfacci\u00f3n personal, pese a que, inicialmente, le resulten muy dif\u00edcil y poco atractivas.<\/li><li><strong>No premiar por los peque\u00f1os logros. <\/strong>Podr\u00eda parecer que la tarea o actividad que la persona ha podido realizar es m\u00ednima o peque\u00f1a, sobre todo si lo comparamos con lo que antes pod\u00eda hacer o con lo que el resto es capaz de hacer; pero el reforzar cualquier comportamiento que consideremos adaptativo o positivo incrementar\u00e1 la probabilidad de que se mantenga e incluso se incremente.<\/li><\/ul>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si bien la depresi\u00f3n puede producirse solamente una vez en la vida, por lo general, las personas que la padecen&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":14676,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[97,56,44],"tags":[],"class_list":["post-14673","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-depresion","category-estres","category-familia"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/soul-ha.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14673","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/soul-ha.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/soul-ha.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soul-ha.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soul-ha.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14673"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/soul-ha.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14673\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":14685,"href":"https:\/\/soul-ha.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14673\/revisions\/14685"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/soul-ha.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14676"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/soul-ha.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14673"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/soul-ha.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14673"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/soul-ha.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14673"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}